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Consorcios
& Comunas
Decidir
o no decidir
El
pasado viernes 1º de agosto (2003) el Dr. Luis Zamora, candidato a Jefe de
Gobierno Porteño por el partido Autodeterminación y Libertad, en un evento
organizado por las protocomunas de Flores y Caballito en el Pub/Café Contacto
del barrio de Flores, conversó sobre el futuro de las comunas y su proyecto de
descentralización en un diálogo de igual a igual con los vecinos.
El
comienzo de la charla estaba previsto para las 19:30 en Contacto
Pub/Café que se encuentra en la calle Bacacay 1715. Cuando llegó el
candidato el salón estaba colmado de vecinos de Flores, Caballito y otros
barrios interesados en escuchar sus propuestas sobre las comunas y la futura
descentralización del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El evento había
sido motorizado por dos vecinos: el Ing. Norberto Notta y el Sr.
Gustavo Desplats, pioneros en esta cruzada democrática que pretende acercar
a los habitantes de los barrios porteños la posibilidad de deliberar y decidir
directamente sobre los temas que les atañen.
Pequeñas
Noticias sostiene que la comunidad consorcial es un espejo de la sociedad o,
lo que sería lo mismo, que la sociedad refleja los problemas de la comunidad.
En este marco se acercó a indagar el pensamiento del candidato sobre problemas
que, valga la perogrullada, serían comunes a las futuras comunas y a los
actuales consorcios.
El
Dr. Luis Zamora levantó el guante. Vió rápidamente la relación y las
semejanzas entre ambos desafíos. Contó una pequeña porción de su experiencia
personal en su consorcio y reflexionó sobre la participación y la
descentralización del poder.
Pequeñas
Noticias: A la comunidad consorcial nosotros la vemos como la primera organización social mas allá de la
familia. Hay 2 millones de personas viviendo bajo este régimen y uno de los problemas centrales de las cuales nosotros recabamos testimonios es la falta de participación de la gente.
Usted acertadamente define al presidente de nuestro país como mandatario. El administrador de un consorcio también es
mandatario. Hemos recibido quejas de que algunos grupos de vecinos nombra a su mandatario y después
en las asambleas terminan bajando sólo cuatro de ellos que, a veces, entran en componendas
con el administrador y se terminan perpetuando en una especie de espiral perverso que no se puede salir y que
ha llevado a la comunidad al punto en que está. ¿Cómo se revierte esta situación y
cuál es la solución?
Dr. Luis Zamora:
(La solución) no la tengo... (risas). Creo que es un muy buen ejemplo de los problemas que tenemos. El consorcio es lo de
uno. Tiene los mismos problemas que la comuna. Si uno quiere estar en contra de las comunas
tiene sólo que decir: mire si una persona no se calienta por el edificio donde vive
cómo se va a preocupar por el barrio.
Cuando
(mi señora y yo) alquilábamos en Camargo y Lavalleja, pagábamos $220 de expensas por un departamento de tres ambientes y revisábamos las expensas de aquí y de allá, de arriba
abajo y obviamente era todo un robo. Pero sólo había dos vecinos de los catorce o quince de todo el
edificio que se preocupaban por las cosas. No podíamos hacer una asamblea de consorcio. Y miren que yo recorría, tocaba los
timbre. Iba mi mujer. Ibamos juntos y les hablábamos. Éramos amigos, nos llevábamos bien pero a la hora de bajar no
había nadie. A las 21 horas del viernes a la noche estaba el administrador, por supuesto enfrentado con nosotros y cuatro vecinos. Siempre
tenía la tentación como
diputado (esto fue por el 93) de decirle: a vos te voy a cruzar como diputado.
Pero yo no quería hacer eso. Porque yo lo que quería era que fuera el edificio el que se preocupara. Finalmente logramos que participaran después de recorrer,
explicar y llevar la pruebas nos pudimos sacar de encima al administrador. Lo cambiamos.
Yo llegué a la conclusión de que de cualquier forma me estaban robando con todo lo que alquilamos durante tantos años y decidimos ver
cómo podíamos hacer un esfuerzo para meternos en una hipoteca y empezar a pagar lo nuestro. Así que no
solucioné el problema del consorcio y entonces me fui...(risas).
Quiero decir que cuando alguien ve que es consultado pero no decide, cuando alguien ve que participa pero no decide, cuando alguien ve que le dan la posibilidad de opinar pero no de
decidir, (porque los gobernantes a veces nos consultan pero uno ve que hacen lo que quieren. O porque parecen decisorias pero después por abajo uno ve que el administrador sigue haciendo lo que quiere con dos o tres vecinos con los cuales
arregla) entonces uno tiende a alejarse. Porque ve que uno no tiene peso.
Yo creo que un elemento muy importante de participación es ver que esa hora que invirtió le rindió. Porque lo que se
votó se
hizo. Después vemos si fue un error o no. Vemos si el plomero que elegimos fue un desastre o no, pero nos hicimos cargo y lo resolvimos nosotros. Esto es algo fundamental. Aunque es una pelea por ahora teórica, cuando polemizamos alrededor del tema de las comunas, con los otros candidatos, discutimos si la comuna va a decidir o no. En el tema del presupuesto participativo lo mismo. Vamos a decidir o no vamos a decidir... 
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